Wednesday, November 30, 2016

Sin azúcar y sin país

Sin azúcar y sin país
ROBERTO ÁLVAREZ QUIÑONES | Los Ángeles | 29 de Noviembre de 2016 - 14:02
CET.

"Sin azúcar no hay país", decía una muy popular frase en Cuba,
atribuida al hacendado cubano José Manuel Casanova. Siempre pensé que
era una exageración, un decir. Pero estaba equivocado, Fidel Castro
demostró que era verdad.

Hoy en la Isla no hay azúcar, y tampoco país, pues, ya en ruinas, suelta
los pedazos y es el fantasma de la otrora próspera nación que llevamos
en la memoria quienes vimos al barbudo comandante entrar en La Habana en
1959.

Pretender abarcar en un solo trabajo periodístico el devastador legado
económico del Führer cubano, ya definitivamente fuera del escenario
político, no es viable. Me limitaré a la industria azucarera, la espina
dorsal de la economía cubana desde fines del siglo XVIII.

De entrada, Castro convirtió a nuestro país en importador de azúcar,
luego de haber sido el mayor productor y exportador mundial durante más
de un siglo y medio. La producción azucarera cayó al mismo nivel de
1894, cuando la Isla era colonia de España.

En 2002 Fidel tuvo una "perreta" debido a la ineficiencia azucarera y,
sin convocar al Consejo de Ministros o al Buró Político del Partido,
ordenó desmantelar 95 de los 156 centrales azucareros del país y reducir
la superficie cañera de dos millones de hectáreas a 750.000. Luego se
desmantelaron otras cinco fábricas. Quedaron en pie 56.

Y él declaró por la televisión: "el azúcar es la ruina del país".
Calificó de "disparate" la actividad azucarera. Todo ello cuando el
precio mundial del azúcar comenzaba a repuntar por la escasez de oferta.
Desde el 2000, antes de la rabieta de Fidel, el precio aumentó en un
8,8% anual, y de seis centavos la libra llegó a 31 centavos en 2010,
récord en 32 años. Luego ha oscilado en torno a los 20 centavos. Hace
unos días, el 28 de noviembre, el azúcar se cotizó a 19,98 centavos en
el mercado de Nueva York.

Parte de la cultura nacional

El azúcar se enraizó en la cultura y el paisaje cubanos por casi 200
años. Recuerdo que de niño cuando yo dibujaba un bohío de guano, alguna
vaca pastando y palmeras, siempre incluía una espigada chimenea a lo
lejos echando humo. Los centrales azucareros eran una constante en la
imaginería infantil isleña.

El azúcar comenzó a obtenerse en forma sólida hace 2.500 años en la
India y en Persia. La caña de azúcar ya se conocía en Nueva Guinea hace
8.000 años. La palabra azúcar viene del vocablo árabe hispano
"assukkar", que se origina del árabe clásico "sukkar", a su vez tomada
del griego "sakjar", derivada de la palabra persa "sakar".

A España la caña la llevaron los árabes, Cristóbal Colón la introdujo en
La Española en su tercer viaje, en 1498, y Diego Velázquez la llevó a
Cuba en 1523. Haití, con mano de obra esclava era ya en 1750 el mayor
productor y exportador mundial de azúcar. Pero en 1791, aprovechando el
caos resultante de la Revolución Francesa, estalló la insurrección
liderada por Toussaint L'Ouverture y los esclavos haitianos destruyeron
los ingenios en los que eran explotados.

Ello propició una colosal expansión en Cuba, convertida en la azucarera
del planeta.

Este auge lo aceleró la llegada de la Revolución Industrial a la Isla.
En 1819 se introdujo en el ingenio Cambre, de Pedro Diago, en Güines, la
primera máquina de vapor en el mundo que sustituyó a los bueyes para
mover los molinos. En 1850 se instaló por primera vez a nivel mundial,
en el ingenio Amistad, de Joaquín Ayestarán, también en Güines, la
primera centrífuga, que sustituyó el sistema de purgar el azúcar con barro.

Ya con el más alto nivel tecnológico en materia azucarera, el 19 de
noviembre de 1837 Cuba se convirtió en el primer país de Latinoamérica
con ferrocarril, segundo del continente luego de EEUU (Albany, 1831), y
el séptimo en el mundo, 11 años antes que en España (aún hay quienes
dicen que el primer ferrocarril en territorio español fue el de
Barcelona a Mataró, en 1848), y sólo 12 años después de estrenarse el
primer tren de la historia entre Stockton y Darlington, Inglaterra.

Para que las carretas de caña tiradas por bueyes no se atascaran (muchas
no llegaban al ingenio) con las lluvias, se construyó un primer "camino
de hierro" de 50 kilómetros entre Güines y La Habana, cuando muchas
naciones europeas aún lo no tenían, y antes que los mayores países
latinoamericanos: México (en 1850), Brasil (1854) y Argentina (1857).

También los habaneros viajaban en cómodos coches "con ventanillas
corredizas, el techo cubierto con cuero muy fuerte, cojines de paño en
los asientos, molduras y manijas de bronce",segúnlas crónicas de la época.

Cuba fue la azucarera del mundo durante más de 160 años. En 1894 la Isla
alcanzó el millón de toneladas métricas (1,1 millones), un tercio de
toda el azúcar producida globalmente. Con la guerra de independencia la
producción cayó, pero en 1905 se produjeron 1,3 millones de toneladas
métricas en 174 ingenios. Y en 1925 la zafra llegó a 5,1 millones de
toneladas métricas. Una de cada cuatro libras de azúcar producidas en el
mundo era cubana.

En 1940 Cuba devino el productor de azúcar de caña más eficiente
mundialmente al registrar un 13,17% de rendimiento industrial: por cada
100 partes de peso verde de la caña se extrajo más de 13 partes de
azúcar. Algo nunca visto. En los años 50 la Isla exportaba la mitad de
toda el azúcar mundial, con una producción entre 5,3 y 7,1 millones de
toneladas métricas, en 161 fábricas y un rendimiento industrial promedio
de 12,7%, el mayor del planeta.

Desde 1934 hasta 1959 las exportaciones cubanas de azúcar hacia EEUU se
rigieron por un sistema de cuotas de importación fijadas por Washington,
que pagaba un precio superior al del mercado mundial. Era ese el Mercado
Preferencial Azucarero de EEUU para Cuba y otros países azucareros. Por
entonces la Isla exportaba a EEUU más de tres millones de toneladas
métricas anuales.

La plaga Castro-Guevara

Algo que la propaganda fidelista distorsionó es que si bien en la
primera mitad del siglo XX el grueso del capital invertido en la
industria azucarera era estadounidense, para mediados de la centuria eso
había cambiado con el avance de lo que Manuel Moreno Fraginals llamó la
"sacarocracia criolla".

En 1939 eran propiedad de hacendados cubanos 56 centrales, que producían
el 22% del azúcar. Pero en 1958, con 121 de los 161 centrales (36 eran
de capital norteamericano y otros cuatro de otras naciones), los
industriales cubanos producían el 67% del azúcar. Ese porcentaje habría
seguido subiendo en los años sucesivos.

Pero llegó Castro y, asesorado por el Che Guevara, a fines de 1960
estatizó toda la industria azucarera. En solo dos años la producción se
derrumbó de 6,8 millones de toneladas métricas a 3,8 millones en la
zafra 1962-1963.

El "genial" dueto Castro-Guevara consideró que Cuba no podía depender
más del azúcar y que había que industrializar el país. El 23 de febrero
de 1961 el dictador creó el Ministerio de Industrias y puso de ministro
al Che —hasta entonces presidente del Banco Nacional de Cuba—, a cargo
de las industrias del país nacionalizadas cuatro meses antes.

Mostrando su ignorancia olímpica en economía, Castro y el Che no
advirtieron que solo exportando azúcar podrían obtener las divisas para
instalar fábricas. El ministro argentino viajó por el mundo y gastó
cientos de millones de dólares en la compra de plantas completas , casi
todas obsoletas tecnológicamente. Y se desmantelaron 130.000 hectáreas
de caña.

La plaga Castro-Guevara se propuso realizar buena parte de la cosecha
cañera con trabajo voluntario para forjar la "conciencia
revolucionaria" y crear el "hombre nuevo" comunista.

Con la consigna "Que no quede una caña en pie", desde 1961 los
cañaverales fueron invadidos por oficinistas, médicos, ingenieros,
obreros, profesores, artistas, y otros profesionales que machete en
mano cortaban la gramínea cómo podían en jornadas extenuantes.

Fue implantada la "emulación socialista". Las brigadas de macheteros
—habituales o "voluntarios"—, compulsadas a ganar la banderita de la
emulación (los estímulos monetarios estaban prohibidos), arrojaban
resultados desastrosos. Al cortar las cañas dejaban unos tronquitos de
hasta tres pulgadas en la parte baja, que es la más rica en sacarosa.
Esa azúcar se perdía y obligaba a emplear equipos pesados para arrasar
los campos y sembrar caña nueva para la siguiente cosecha, lo cual
elevaba los costos.

También el corte inadecuado arriba dejaba caña en el cogollo (parte
verde de donde salen las hojas y que no contiene azúcar), o quedaba
cogollo en la caña que iba para el central. Eso bajaba el rendimiento
industrial.

Costaba más transportar, albergar, avituallar y alimentar a aquellos
improvisados macheteros citadinos —que seguían cobrando su salario
normal— que el dinero que generaban con su trabajo. Los costos por libra
de azúcar superaban el precio en el mercado mundial.

"Los diez millones van"

La zafra solo se recuperó a fines de los años 60 cuando la Unión
Soviética, interesada en tener en Cuba una "cabeza de playa"
político-ideológica para expandirse hacia Latinoamérica, comenzó a
subsidiar las zafras, incluyendo los camiones, equipos, fertilizantes,
pesticidas, etc.

La URSS enviaba el algodón que en Ariguanabo y otras textileras se
transformaba en tela dura para ropa de trabajo. Las camisas y pantalones
"de salir" casi desaparecieron y la industria del calzado casi solo
producía botas y zapatos "de trabajo". De paso, Castro prohibió celebrar
la Nochebuena, Navidad, Fin de Año, Año Nuevo y el Día de Reyes, porque
interferían con la zafra.

En el delirium tremens de su megalomanía, el caudillo quiso realizar en
1970 la mayor producción azucarera lograda jamás en la historia
universal: 10 millones de toneladas métricas. Fueron virtualmente
paralizadas las restantes industrias al compás de la febril consigna
"Los diez millones van". El músico Juan Formell se lo creyó y creó la
orquesta de Los Van Van.

Ni había caña suficiente, ni capacidad industrial para ello. El ministro
del ramo, Orlando Borrego, se lo dijo a Fidel y fue destituido al
instante. Además, una gran producción derrumbaría el precio del azúcar,
pues Moscú compraría solo 3,5 o cuatro millones de toneladas métricas y
el resto aumentaría la sobreoferta que ya había internacionalmente. Se
produjeron 8,5 millones de toneladas métricas a un costo tan alto que el
país entró en una recesión de varios años.

Durante 30 años, hasta su desintegración en 1991, la URSS gastó miles de
millones de dólares para mantener y ampliar la producción azucarera
cubana (que alcanzó nuevamente ocho millones en 1990), y construyó seis
grandes fábricas. Y pagaba a Castro 45 centavos por libra de azúcar
cubana, mientras en el mercado mundial estaba a cinco centavos o menos.
Un subsidio fabuloso que se multiplicaba con la reexportación de parte
del petróleo soviético gratis "asignado" por Moscú. Al desintegrarse la
URSS la zafra se hundió, hasta el día de hoy.

Logro fidelista: importar azúcar

Si a Julio Lobo, Pepe Gómez Mena, los Falla Gutiérrez o los Fanjul (los
productores cubanos de azúcar más poderosos en los años 50) les hubiesen
dicho que Cuba tendría que importar azúcar para cubrir el consumo y
cumplir sus compromisos de exportación (que ahora prácticamente se
reducen a 400.000 toneladas métricas destinadas a China), se habrían
desternillado de la risa.

Pero lo absurdo devino realidad. A fines de 2001 los cubanos vieron
sorprendidos que procedían de Brasil las cinco libras mensuales de
azúcar sin refinar que les entregaban mediante la "libreta". Según el
Gobierno brasileño, entre 2001 y 2006 esa nación exportó a Cuba 384.204
toneladas métricas de azúcar. Y Colombia le exportó 425.609 toneladas
métricas de azúcar refino entre 2002 y 2006. En 2005 Bielorrusia exportó
a Cuba 50.000 toneladas métricas de azúcar de remolacha. Y también de
República Dominicana y hasta de EEUU (el colmo) Cuba ha importado azúcar.

Por otra parte, desde 1967 los rendimientos cubanos de caña por hectárea
son los más bajos de las Américas y probablemente del mundo. Luego de
1960 nunca los cañaverales cubanos han llegado siquiera a las 69-72
toneladas de caña por hectárea del promedio mundial. Según la Oficina
Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), desde 2002 el promedio
cubano ha oscilado entre 24 y 41 toneladas por hectárea.

En Perú, Guatemala y Colombia obtienen entre 93 y 120 toneladas; Brasil
entre 80 y 90; El Salvador, 82; Honduras, 70; México 75-85 toneladas.
Antes del castrismo ninguna nación latinoamericana superaba a Cuba en
rendimientos cañeros. Y en la industria, la dictadura admite que la
eficiencia hoy apenas supera el 10% de obtención de azúcar por cada 100
partes de caña verde.

Sin azúcar, ni etanol

En la última zafra, la de 2015-2016, la producción azucarera no llegó a
los 1,6 millones de toneladas métricas, de las cuales unas 700.000
corresponden al consumo nacional. O sea este año se produjo tres veces
menos que en 1925.

Y ello ocurre cuando el precio mundial del azúcar ha subido a su mayor
nivel en los últimos cuatro años. La Organización Internacional del
Azúcar (OIA) prevé un déficit de azúcar de 6,7 millones de toneladas
métricas y que no habrá azúcar suficiente para cubrir la demanda global
a corto plazo. Y cualquier precio superior a los 20 centavos la libra
supera los costos de producción y da ganancia, según los expertos.

Si Fidel no hubiese destruido la industria azucarera y Cuba en 2016
hubiese producido seis millones de toneladas, la Isla habría podido
exportar 5,3 millones de toneladas, por valor de 2.332 millones de
dólares, tres veces más que los ingresos netos por el turismo.

Además, Cuba podría ser un importante exportador de biocombustibles. Con
un millón de hectáreas de caña (la mitad de las que había en 2002)
destinadas a producir solamente etanol, con un rendimiento como el de
Brasil, de 7.500 litros por hectárea, la Isla podría producir 7.500
millones de litros de etanol, que a 1,60 dólares el litro habrían
significado probablemente unos 12.000 millones de dólares, seis veces el
ingreso por turismo.

Pero el comandante calificó de "monstruosidad" producir biocombustibles
con alimentos como la caña y el maíz.

Cuba podría también desarrollar una gran industria de derivados de la
caña para producir y exportar papel, madera de bagazo para la
construcción y muebles, electricidad, fertilizantes, medicamentos y
alimento animal. Una sólida industria de la caña podría generar hasta
13.000 millones de dólares anuales.

Hoy los cubanos que viven en la Isla no tienen idea de que los hermanos
Fanjul, industriales azucareros cubanos despojados de todos sus bienes
por Fidel Castro, producen actualmente más de siete millones de
toneladas de azúcar en sus fábricas de EEUU, México, República
Dominicana, Canadá, Gran Bretaña y Portugal.

La catástrofe azucarera es solo un capítulo dentro del cataclismo
causado a Cuba por el dictador que más tiempo ha gobernado en la
historia moderna. Pero solo por haber destrozado el ancestral "sueldo"
de Cuba, lejos de ser absuelto por la historia el dictador mayor fue ya
condenado y enviado por los cubanos al noveno círculo del infierno, ese
que Dante Alighieri reservó para los peores tiranos.

Para expresar el cataclismo económico causado por Fidel Castro le doy
la palabra, con tristeza, a Luis de Góngora: "ayer maravilla fui/ y hoy
sombra de mí no soy".

Source: Sin azúcar y sin país | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1480424560_27052.html

Sunday, November 27, 2016

Food Prices Rise Despite Price Caps

Food Prices Rise Despite Price Caps / 14ymedio, Zunilda Mata

14ymedio, Zunilda Mata, Havana, 24 November 2016 — The seller doesn't
even need to advertise his wares. He just stands at a corner with
several strings of onions and buyers crowd around him. Six months after
the imposition of price caps for more than twenty farm products,
shortages and the high cost of food continue to mark Cubans' daily lives.

The measure, approved in May of this year, for state markets and those
managed by cooperatives, regulates the prices of 23 products, to avoid
"the enrichment of intermediaries." In practice, however, this
government decision had not managed to curb rising prices, which are
expected to reach historic highs by the end of the year.

At the intersection of 19th and B Streets, in the Vedado neighborhood,
one market has earned the epithet of "the rich people's market." Some
also call it "the museum," because it's "look but don't touch," due to
its high prices. The place has a variety of products far beyond the
average offered by markets across the island.

The capped process still have not yet reached these kinds of markets,
where private producers sell their merchandise. A pound of boneless pork
has varied between 40 and 50 Cuban pesos for months, two days' salary
for an engineer. "We sell the meat here depending on how it comes to
us," explains Yulian Sanchez, the market's administrator.

Opinions among customers are divided on the government's measure.
"There's no one here who eats beef or even cracklings," an old woman
complained this Tuesday at 19th and B, while looking for oregano to cook
some beans. "These prices are unthinkable for people," she said,
expressing her support for price caps on all the markets of this type.

Other customers fear a possible extension of price regulations. "What
will happen is that the best things will disappear," says Roberto, a
self-employed workers who regularly buys fruit at 19th and B. "The
minute they capped prices, onion disappeared," he said.

Among the foods with regular prices are also beans, taro, cassava,
bananas, yucca, sweet potatoes, lettuce and pumpkin. In markets where
price controls are already in place, products cannot be sold for more
than the prices established in a resolution of the Ministry of Finance
and Prices.

An army of inspectors verifies that the stands display the regulated
prices and apply fines to offenders that can range from 100 to 700 Cuban
pesos.

A few yards from Havana's Capitol building, the Egido street market
still displays prices based on supply and demand. Four tomatoes can cost
50 Cuban pesos, a third of the monthly pension of Oscar Villanueva, a
retired construction worker looking over the market stalls on Tuesday.

"With Christmas and New Years it is normal to raise prices, but since
these are already quite high, we have to prepare for the worst," he says.

Anxiety in anticipation of these holidays is apparent among the stands
of the central market. The government has informed the sellers that as
of this coming January there will be a system of price regulation for
several products.

"This is the only place where you can find a variety of fruit. If they
cap the prices it will be like the others," says Villanueva.

The quality of the products at the Youth Labor Army (EJT) market at 17th
and K, run by the Armed Forces, is very different from "the rich
people's market," a distant relative of the Egido Street market.

Many consumers agree that price caps are often at odds with the quality
of products. "The fruits they sell are always green and the root
vegetables are covered with dirt," says a regular customer of the market
in Vedado. The woman recognizes, however, that the prices in other
markets "can't go on like this, because soon we'll need a wheelbarrow
full of money to buy food for a week."

"Now they have one-thousand peso notes to fix that problem," a nearby
vendor jokes with the woman.

The hopes of many are pinned on the reopening of El Trigal market in
January, the only agricultural wholesale market in al of Havana, which
in the middle of this year was closed for "irregularities" in its
operation. But it is still unknown if the government will maintain the
price caps, sustain supplies in the market stalls, and improve the
quality of the offerings.

Source: Food Prices Rise Despite Price Caps / 14ymedio, Zunilda Mata –
Translating Cuba -
http://translatingcuba.com/food-prices-rise-despite-price-caps-14ymedio-zunilda-mata/

Thursday, November 24, 2016

Los alimentos se encarecen a pesar de los precios topados

Los alimentos se encarecen a pesar de los precios topados
ZUNILDA MATA, La Habana | Noviembre 24, 2016

El vendedor ni siquiera necesita anunciar su mercancía. Solo está parado
en una esquina con varias ristras de cebollas y los compradores se
agolpan a su alrededor. Medio año después de instaurarse los precios
topados para más de una veintena de productos agrícolas, el
desabastecimiento y los altos costos de los alimentos siguen marcando el
día a día de los cubanos.

La medida, aprobada en mayo de este año para los mercados estatales y
los que están gestionados por cooperativas, regula el precio de 23
productos para evitar "el enriquecimiento de intermediarios". En la
práctica, sin embargo, esta decisión gubernamental no ha logrado frenar
el alza de los precios, que se prevé que alcancen máximos históricos con
la llegada de fin de año.

En la intersección de las calles 19 y B, en el Vedado, un mercado se ha
ganado el epíteto de "el agro de los ricos". Algunos también lo llaman
"el museo", porque "se mira y no se toca", debido a sus elevados
precios. El lugar cuenta con una variedad de productos muy por encima de
la media que se oferta a lo largo de la Isla.

Los precios topados todavía no han llegado a este tipo de mercados donde
los productores privados venden su mercancía. Una libra de carne de
cerdo sin hueso oscila desde hace meses entre 40 y 50 pesos, el salario
de dos días de un ingeniero. "Aquí vendemos la carne en dependencia de
cómo llegue a nuestras manos", explica Yulián Sánchez, administrador del
local.

Las opiniones entre los clientes están divididas a propósito de la
medida gubernamental. "Así no hay quien se coma un bistec ni unos
chicharrones", se quejaba este martes una anciana en 19 y B mientras
buscaba orégano para cocinar unos frijoles. "Estos precios no están
pensados para la gente", afirma, y se muestra partidaria de que se topen
los montos en todos los comercios de este tipo.

Otros clientes ven con temor una posible extensión de la regulación de
precios. "Lo que va a pasar es que van a desaparecer las mejores cosas",
opina Roberto, un trabajador por cuenta propia que regularmente compra
frutas en 19 y B. "Nada más toparon los precios y se perdió la cebolla",
asegura.

Entre los alimentos regulados se hallan también el frijol, la malanga,
el plátano, la yuca, el boniato, la lechuga o la calabaza. En los
mercados donde ya está vigente la medida estos productos no pueden
venderse por encima del monto establecido, según establece una
resolución del Ministerio de Finanzas y Precios.

Un ejército de inspectores verifica que las tablillas muestren los
precios regulados y aplican multas a los infractores que pueden ir de
100 a 700 pesos.

A pocos metros del Capitolio habanero, el mercado de la calle Egido
todavía exhibe precios en función de la oferta y la demanda. Cuatro
tomates pueden llegar a valer 50 pesos, la tercera parte de la pensión
mensual de Óscar Villanueva, un jubilado de la construcción que este
martes miraba las tarimas.

"Con las Navidades y el fin de año es normal que suban los precios, pero
ya estos están bastante altos, así que habrá que prepararse para lo
peor", comenta.

El temor recorre en estas fechas las tarimas del céntrico comercio. El
Gobierno ha comunicado a los vendedores que a partir de enero próximo se
implementará el sistema de precios regulados para varios productos.

"Este es el único lugar donde se puede encontrar fruta variada. Sii
meten los precios topados se va a convertir en lo mismo que los otros",
opina Villanueva.

El panorama en el mercado del Ejército Juvenil del Trabajo en la calle
17 y K, administrado por las Fuerzas Armadas, es muy diferente en la
calidad de los productos al de "el agro de los ricos" o el pariente
lejano de la calle Egido.

Muchos consumidores coinciden en que los precios topados muchas veces
están reñidos con la calidad de los productos. "Las frutas las venden
siempre verde y las viandas llenas de tierra", cuenta una consumidora
habitual del local ubicado en el Vedado. La mujer reconoce, no obstante,
que el costo en otros comercios "no puede seguir así, porque pronto se
va a necesitar una carretilla de dinero para comprar la comida de una
semana".

"Ahora hay billetes de mil para arreglar ese problema", bromea con la
mujer un vendedor cercano.

Las esperanzas de mucho están puestas en la reapertura en enero de El
Trigal, el único mercado mayorista de productos agrícolas con el que
contó La Habana, hasta que a mediados de este año fue cerrado por
"irregularidades" en su funcionamiento. Pero todavía es una incógnita si
el Gobierno podrá mantener el pulso de los precios topados, sostener el
abastecimiento de las tarimas y mejorar la calidad de las ofertas.

Source: Los alimentos se encarecen a pesar de los precios topados -
http://www.14ymedio.com/nacional/alimentos-encarecen-pesar-precios-topados_0_2114788506.html

Multan a empresas estatales por subir precios de productos protegidos

Multan a empresas estatales por subir precios de productos protegidos
Posted on 23 noviembre, 2016
Por Daniel Benítez

Varios puntos de venta de productos agrícolas pertenecientes a empresas
estatales fueron multados en la provincia de Guantánamo por aumentar el
valor de productos agrícolas con precios fijados por resolución
gubernamental.

La medida aprobada en mayo de este ańo protege 23 cultivos en específico
teniendo en cuenta la estación de su cosecha e intenta evitar "el
enriquecimiento de intermediarios".

Entre los alimentos protegidos se encuentran frijol, platano, yuca,
malanga, boniato, cebolla, calabaza y lechuga, cuyas libras no pueden
venderse más caras que el monto establecido según la etapa, de acuerdo
con una resolución del Ministerio de Finanzas y Precios.

Lo llamativo es que ahora parece que estos intermediarios trabajan en
sitios pertenecientes a la Empresa Agropecuaria de Guantánamo, Mercados
Agropecuarios Estatales y placitas.

Quejas de carretilleros

La directora de la Dirección Integral de Supervisión en el municipio
cabecera, Siomara Begué, explicó que entre octubre y los primeros 14
días de noviembre se impusieron más de 110 multas. Irónicamente a los
violadores del sector estatal las mismas oscilaron de 50 a 200 pesos
cubanos mientras a los carretilleros, cuentapropistas estas subieron
astronómicamente hasta los 700 pesos.

Esta sustancial diferencia en el gravamen es parte de las constantes
quejas que los carretilleros hacen contra el gobierno, que por la misma
contravención tienen mano dura contra ellos y mucho pero mucho más
blanda con quienes forman parte del sistema.

Durante años los cuentapropistas han manifestado públicamente sentirse
hostigados por los inspectores. Videos de decomiso de mercancía en plena
calle a quienes llevan sus productos se han filtrado en las redes
sociales demostrando la crudeza con la cual actúa incluso la misma policía.

La funcionaria en sus declaraciones alertó que su departamento arreciará
el enfrentamiento contra estas y otras manifestaciones que dañan a la
población.

Source: Multan a empresas estatales por subir precios de productos
protegidos - Cafe Fuerte -
http://cafefuerte.com/cuba/30135-multan-empresas-estatales-subir-precios-productos-protegidos/

Ni panes ni peces para la mesa

Cuba: ni panes ni peces para la mesa
Última actualización:noviembre 23, 2016
Martinoticias.com

Cuba es una isla, pero el pescado no está en la dieta de los cubanos
debido a que el país no consigue producir para la venta interna. El
gobierno busca inversión foránea para salvar su envejecida flota pesquera.
Que Cuba sea una isla no es razón suficiente para que el pescado vaya a
parar a la mesa de los cubanos, al contrario, es un lujo que pueden
darse unos pocos que tienen divisas y comen en paladares privadas.

La queja no es nueva y contrasta con el hecho de que el escaso tráfico
marítimo y desarrollo industrial en Cuba ha convertido a la isla en un
paraíso para especies animales, según sostienen ecologistas.

La gravedad del asunto llevó a reporteros cubanos a salir a la calle en
la provincia de Pinar del Río.

"Ni pargo ni bonito o cobo. Ya yo no me acuerdo del color de la
rabirrubia. Hace más de dos años que aquí no vemos nada de eso. De agua
salada solo entra sardina y pocas veces", dijo uno de los entrevistados
al periódico Guerrillero en una de las pescaderías de la ciudad.

El reporte indicó que existen unas 17 unidades destinadas a vender
pescado en Pinar del Río. Durante la visita de los reporteros en algunas
de estas vendían picadillo condimentado y filete de claria.

La situación es similar en el resto del país. La crisis actual se debe
en parte a la ausencia de una flota pesquera, como la que exisitó en la
década de 1970 gracias a la ayuda de su entonces aliado soviético.
Cifras oficiales indicaron entonces que esta flota capturaba unas
100.000 toneladas anuales.

La pérdida del aliado tras el derrumbe del socialismo soviético dejó al
país huérfano de navíos. A fines de la década de 1980 y ante el
deterioro e incapacidad para reparar los barcos, el Gobierno determinó
destruir buena parte de la flota y venderla como chatarra.

El pescado de mar es para enfermos y turistas

Un funcionario del sector explicó al Guerrillero cómo se distribuye el
pescado y aseguró que a la población le venden las producciones de crías
obtenidas en los ríos.

"Nuestras producciones de agua dulce son con las que hacemos picadillos,
croquetas y masa cocida, además de expender claria, tenca y tilapia en
filete y hamburguesas", dijo al diario Carlos Rodríguez González,
director de Tecnología y Desarrollo de la empresa Pescario.

"Lo que tenemos de mar es para distribución y consumo social:
gastronomía, dietas médicas y ventas en divisa al turismo. Llevamos a
las pescaderías si (la empresa) Epicol tiene un exceso de producción y
lo recibido en la actualidad es inferior a otros años", apuntó.

Otra funcionaria confirmó que exportar es lo primero.

"La prioridad de nosotros es la exportación; en segundo lugar, el
mercado interno en divisa; después dietas médicas, que son inviolables;
en cuarto lugar las casas especializadas y gastronomía, y por último las
pescaderías", expresó Midalys Naranjo Blanco, directora de producción y
calidad.

Pinar del Río aporta el 45 por ciento de la langosta del país y el 85
por ciento del bonito.

Ante la evidente carencia de alimentos, Guerrillero se permitió hacer
una recomendación: "Es cierto que el turismo se convierte en ganancias
para la Isla y sus programas sociales; pero la alimentación también es
vital para cualquier ejercicio diario, desde la hostilidad del campo
hasta la tranquilidad de un aula".

Inversión extranjera para sacar a flote la industria

Medios oficiales reportaron recientemente que el país no tiene recursos
para mejorar su flota pesquera y funcionarios dijeron que esperan por
inversión foránea que permita en los próximos cinco años sustituir unas
225 embarcaciones obsoletas y con más de 35 años de explotación.

De 150 embarcaciones que planificaron construir en los últimos 8 años
solo alcanzaron 37.

Un funcionario de la Empresa de Proyectos y Construcción Naval CEPRONA
dijo recientemente a Cubasí que la entidad está "abierta al
establecimiento de alianzas estratégicas y de asociaciones económicas
con astilleros nacionales y foráneos".

Pero por ahora, pocos panes y peces en la mesa de los cubanos.

Source: Cuba: ni panes ni peces para la mesa -
http://www.martinoticias.com/a/cuba-carencia-pescado/134076.html

Wednesday, November 23, 2016

La realidad de una empresa cárnica

La realidad de una empresa cárnica
23 noviembre, 2016 11:44 am por Santiago Emilio Márquez Frías

Manzanillo, Granma, Dr. Santiago Emilio Márquez, (PD) La Unidad
Empresarial Básica Cárnica "Raúl Chacón Jorge", situada en Manzanillo,
provincia Granma, atiende los municipios Yara, Bartolomé Masó, y
Campechuela, además de a la provincia Las Tunas y al municipio Morón, en
Ciego de Ávila.

El sueldo de sus 180 trabajadores es por la Resolución No. 6 del
Ministerio del Trabajo y Seguridad Social, donde se regula el pago según
los resultados, lo que hace que reciban de forma mensual un salario
promedio de 780 pesos (cup). Los compromisos de producción de

La entidad produce para la llamada canasta básica de la población, las
dietas médicas, la Empresa de Gastronomía, además las unidades
especiales que venden a precios diferenciados en moneda nacional.

La población se queja frecuentemente de la mala calidad que en múltiples
ocasiones presentan sus producciones, como por ejemplo el picadillo de
soya, con mal olor y presencia desagradable, la jamonada y la mortadela,
de consistencia blanda y con fetidez. A ello se suma el retraso en los
envíos, la llegada tardía a las unidades expendedoras.

Como de costumbre, no faltan las explicaciones justificativas. Ante las
insatisfacciones, los directivos de la Empresa alegan que poseen una
transportación obsoleta, con pocos vehículos automotores y en mal estado
técnico, y que no cuentan con un camión refrigerado lo que perjudica de
manera fundamental a los lugares lejanos.

Entre la lista de excusas utilizan como otros elementos: la mala calidad
de la soya con la que trabajan y la deficiente climatización de sus
áreas, pues sus neveras poseen un sistema primitivo de amoniaco.

Todo lo anterior expuesto se agrava con la reducción de combustible a
las empresas estatales, decisión de la cual no escapa, a pesar de la
importancia económica y social que tienen sus producciones, por el
servicio que brinda, a la de por sí crítica situación alimentaria.

En la mala calidad de los productos cárnicos también interviene la
Empresa de Comercio Municipal, pues es en sus carnicerías, donde se
venden los productos normados suministrados por la institución
productora, tienen una pésima y compleja situación con los equipos
refrigerados.

De 86 unidades que reciben estos productos, en 40 están en buen estado
las neveras y 46 no funcionan.

Los administradores de carnicerías, en algunos casos guardan la
mercancía en casas de vecinos de los establecimientos, hecho que
constituye una violación, tanto de la organización económica como de las
ordenanzas sanitarias vigentes.

Al no existir un horario alternativo que pueda ayudar a paliar las
consecuencias negativas de la falta de refrigeración, los usuarios
enfrentan otro agravante del problema.

Las empresas rectoras de las que hemos hablado no están capacitadas para
resolver alguna de estas situaciones, por no contar con presupuestos ni
posibilidades de adquirir equipos para solventar tan peliagudo problema.

Esta es la realidad que viven los que habitan en los municipios
mencionados al inicio. Pero muchas otras personas en el país enfrentan
situaciones similares. Es necesario que los involucrados en estos
menesteres tengan iniciativas, capacidad, deseos y recursos para
ponerlos con éxito en beneficio de la comunidad. Algo bastante difícil:
no es lo acostumbrado.
comuni.red.comunitaria@gmail.com; móvil: +53523574953; Santiago Emilio
Márquez
*Red Cubana de Comunicadores Comunitarios

Source: La realidad de una empresa cárnica | Primavera Digital -
http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/la-realidad-de-una-empresa-carnica/

Tuesday, November 22, 2016

Los embalses cierran el período de lluvias con poco más de la mitad de su capacidad

Los embalses cierran el período de lluvias con poco más de la mitad de
su capacidad
DDC | La Habana | 22 de Noviembre de 2016 - 13:42 CET.

El recién terminado período de lluvias no ha mejorado suficientemente la
situación de los embalses del país, que al finalizar octubre almacenaban
5.177 millones de metros cúbicos de agua, el 57% de la capacidad total,
de la que solo es utilizable un 53%, informa el diario oficial Granma
citando datos del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH).

Asimismo, de las 15 cuencas subterráneas de categoría uno que abastecen
a las principales ciudades y polos turísticos, cinco se encuentran en
situación desfavorable y otra más en estado crítico.

Un gran número de fuentes suministradoras de agua a la población siguen
con niveles deprimidos, señala Granma.

El diario del Partido Comunista insta a "hacer el máximo esfuerzo por
ahorrar agua en el sector residencial y estatal, sobre todo ahora que ya
estamos inmersos en el periodo seco".

Los notables déficits de precipitaciones de los dos años precedentes no
han podido compensarse, aunque en 2016 el comportamiento de las lluvias
en el periodo húmedo de mayo a octubre estuvo en el rango de lo normal.

A pesar de que ha habido un aumento de 254 millones de metros cúbicos
respecto a la cantidad de agua que acopiaban en septiembre los embalses
y de 622 millones respecto a la misma fecha del año pasado, este volumen
es inferior al promedio histórico de 1.147 millones.

Source: Los embalses cierran el período de lluvias con poco más de la
mitad de su capacidad | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1479818560_26895.html